Comprar gas a distintas empresas ofrece poca protección si todos los barcos deben atravesar el mismo estrecho. La guerra con Irán expuso esa vulnerabilidad y abrió una oportunidad para Argentina: ofrecer gas de Vaca Muerta con salida al Atlántico, fuera de Ormuz. En Gastech, ejecutivos identificaron al país entre los productores emergentes favorecidos por la búsqueda de nuevos orígenes.

Un faltante pequeño puede esconder una crisis grande

Según Tom Summers, responsable de comercialización de GNL de Shell, la pérdida de 36 millones de toneladas de Medio Oriente se reduce a unos 5 millones netos en 2026 gracias a nueva oferta. La diferencia implica una compensación cercana al 86% del volumen perdido. Son estimaciones de suministro; los 36 millones no deben confundirse con capacidad anual de licuefacción destruida.

El comercio mundial alcanzó 437 millones de toneladas en 2025: los 5 millones equivalen al 1,1% de esa base. Esa proporción ayuda a dimensionar el faltante, pero no mide su distribución entre compradores ni el costo de reemplazar cada cargamento.

La lectura comercial es que puede haber gas disponible en el mundo y, simultáneamente, dificultades para entregarlo donde se necesita, al precio y en la fecha pactados. La seguridad de suministro empieza a pesar más en la selección de proveedores.

Qué puede aportar la salida atlántica

Para un importador expuesto al Golfo, sumar producción argentina permitiría reducir la probabilidad de que una misma interrupción afecte varios contratos. La ventaja está en diversificar el riesgo físico de abastecimiento, incluso cuando el comprador ya opera con varias empresas.

La incorporación de 70 a 80 metaneros por año, señalada en Gastech, amplía la flexibilidad para reorganizar rutas. Sin embargo, más barcos no crean gas ni aseguran fletes baratos.

Argentina deberá demostrar competitividad en el costo entregado: producción, transporte, licuefacción y navegación. Evitar Ormuz mejora su propuesta comercial, pero no acredita por sí solo una prima de precio que los compradores estén dispuestos a pagar.

La salida atlántica permite diversificar rutas de abastecimiento, pero la mayor distancia a los mercados exige competitividad en los costos del GNL argentino. Fuente: YPF.
La salida atlántica permite diversificar rutas de abastecimiento, pero la mayor distancia a los mercados exige competitividad en los costos del GNL argentino. Fuente: YPF.


Una escala relevante frente a competidores que avanzan

Argentina LNG, impulsado por YPF, Eni y XRG, prevé dos unidades flotantes de 6 millones de toneladas anuales cada una. A plena utilización, sus 12 millones equivaldrían al 2,7% del comercio mundial de 2025. Es una comparación de escala, no una proyección de participación futura.

El mercado al que ingresaría será distinto del actual. En 2025 se aprobaron inversiones para 68,4 millones de toneladas anuales de nueva capacidad mundial, según IGU: 5,7 veces el tamaño previsto de Argentina LNG. La expansión ofrece alternativas a los compradores y obliga a evaluar el proyecto con precios de largo plazo.

Además, una crisis de oferta puede debilitar el consumo. En este sentido, los analistas internacionales 
proyectaban una caída de 3% a 10% de la demanda asiática de GNL en 2026, mientras el precio spot rondaba USD 26 por millón de BTU, más del doble del nivel anterior al conflicto. La seguridad gana valor, pero la capacidad de pago sigue limitando las compras.

La oportunidad debe convertirse en ingresos contratados

El 14 de septiembre, Horacio Marín anunció negociaciones por dos o tres contratos de entre 0,5 y 1,5 millones de toneladas anuales cada uno, con el objetivo de cerrarlos antes de una decisión final de inversión en noviembre.

Si se concretaran dentro de esos rangos, sumarían entre 1 y 4,5 millones de toneladas anuales, equivalentes al 8%–37,5% de la capacidad prevista. Es un rango aritmético de esas negociaciones, no volumen confirmado ni una medida de toda la comercialización del proyecto.

El análisis financiero pasa por cuánto ingreso aseguran esos acuerdos, durante cuánto tiempo y con qué obligaciones de pago. Compradores solventes y compromisos exigibles pueden respaldar deuda; el interés comercial todavía debe traducirse en esas condiciones, junto con costos y plazos de ejecución creíbles.

La oportunidad argentina es convertir la necesidad de diversificación en contratos que sostengan el proyecto durante décadas, incluso cuando se normalice el suministro del Golfo.