Transportadora de Gas del Sur (TGS) avanza con un proyecto de líquidos de gas natural (NGL) que puede convertirse en una de las obras de midstream más relevantes del desarrollo de Vaca Muerta hacia 2030. La iniciativa demandaría una inversión estimada de US$ 3.000 millones y apunta a extraer, procesar, transportar, fraccionar y exportar líquidos asociados al gas húmedo de la cuenca neuquina.

El proyecto está pensado para recuperar productos de mayor valor agregado como propano (C3), butano (C4) y gasolina natural (C5+), que pueden destinarse al mercado interno y a exportación. Según las proyecciones difundidas, la capacidad permitiría producir alrededor de 2,7 millones de toneladas anuales de NGLs, con exportaciones estimadas en unos US$ 1.200 millones por año una vez alcanzada la operación plena.

Tratayén-Bahía Blanca, el nuevo corredor

La infraestructura prevista incluye la ampliación de instalaciones de procesamiento en la planta de Tratayén, en Neuquén; un gasoducto de segregación de unos 100 kilómetros; y un nuevo poliducto de aproximadamente 573 kilómetros y 20 pulgadas entre Tratayén y Bahía Blanca. El trazado atravesaría Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires.

El plan también contempla una nueva planta de fraccionamiento, tanques de almacenamiento y obras complementarias en la terminal marítima de Bahía Blanca, desde donde se canalizaría la salida exportadora. La puesta en marcha está prevista para 2030, con un plazo de ejecución cercano a los 45 meses.


Proyecto NGL de TGS: poliducto Tratayén-Bahía Blanca y nueva infraestructura para procesar, fraccionar y exportar líquidos de Vaca Muerta.
Proyecto NGL de TGS: poliducto Tratayén-Bahía Blanca y nueva infraestructura para procesar, fraccionar y exportar líquidos de Vaca Muerta.


Contratos a 15 años

El directorio de TGS aprobó contratos de suministro de gas a 15 años con YPF, Pluspetrol y Chevron, que cubrirían más del 80% de la capacidad inicial de la planta. En este esquema, los productores no ingresan como socios de capital, sino como proveedores de gas de largo plazo. TGS cobraría una tarifa de procesamiento en Neuquén y luego comercializaría los líquidos obtenidos.

La empresa prevé presentar el proyecto al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y analiza alternativas de financiamiento internacional. Durante la etapa de construcción, se estiman unos 19.000 puestos de trabajo, entre 4.000 directos y 15.000 indirectos.

La comparación con Mega

El proyecto aparece inevitablemente vinculado con Compañía Mega, el complejo que desde hace años procesa líquidos del gas natural en Argentina. Mega opera una planta de separación en Loma La Lata y una planta de fraccionamiento en Bahía Blanca, unidas por un poliducto de unos 600 kilómetros. Su estructura societaria incluye a YPF, Petrobras y Dow.

En junio de 2026, Mega inauguró una ampliación de US$ 260 millones que elevó en 50% su capacidad de fraccionamiento, con el objetivo de superar los 2,5 millones de toneladas anuales de NGLs y etano. La nueva obra de TGS tiene una magnitud comparable en capacidad, pero se diferencia por tratarse de infraestructura nueva e integral, desarrollada desde Tratayén y bajo un modelo de midstream independiente.

Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, sintetizó esa analogía al describir el proyecto como “la construcción de otra Mega en Bahía Blanca”.

Un cuello de botella para crecer

La relevancia estratégica del proyecto está en el gas asociado húmedo que crece junto con la producción de petróleo de Vaca Muerta. Sin capacidad suficiente para separar y evacuar líquidos, ese gas puede convertirse en un límite para seguir aumentando la producción de crudo.

Al recuperar los NGLs, el sistema mejora la rentabilidad del desarrollo no convencional, libera gas seco para los gasoductos troncales y suma una nueva plataforma exportadora. En ese sentido, el proyecto de TGS complementa otras obras de infraestructura energética, como oleoductos, gasoductos y futuros proyectos de GNL.

Para Vaca Muerta, el desafío ya no es solo producir más. También es construir la infraestructura necesaria para transformar esa producción en exportaciones sostenidas y de mayor valor.