Vaca Muerta continúa mostrando un notable aumento en su actividad, según los datos de abril que revelan un total de 2.335 etapas de fractura. Esta cifra resalta la continuidad operativa en el sector no convencional y reafirma que el desarrollo de los recursos shale avanza a buen ritmo.
Este indicador de fracturas es crucial, ya que refleja la actividad en los yacimientos. Sin embargo, la gran pregunta es cuánto de este crecimiento se trasladará al complejo de pequeñas y medianas empresas (pymes), que esperan ansiosamente el prometido salto en 2025. En los próximos meses, las productoras intensificarán sus operaciones para la primera inyección del VMOS.
El incremento en la producción petrolera se encuentra cada vez más vinculado al desempeño de los bloques no convencionales. No obstante, el contexto presenta riesgos: se debe garantizar el funcionamiento de toda la cadena operativa, que incluye disponibilidad de equipos, servicios, infraestructura de transporte, financiamiento y regulaciones de inversión. Además, la denominada licencia social juega un papel fundamental.
Por un lado, está el impacto en el mercado laboral y las pymes que son contratadas. Por otro, surge la pregunta sobre si el Estado podrá responder a la nueva demanda de servicios generada por la ola migratoria. Esta semana, el gobierno de Rolando Figueroa se ocupó de este tema crítico, enfocándose en el acceso a la vivienda, un desafío para miles de habitantes de la provincia, que es el motor económico del país.
Frente a la retracción del Estado nacional, Neuquén lanzó un plan de acceso al crédito para la construcción de viviendas, dirigido a los sectores más vulnerables. La petrolera YPF también aportó cifras significativas: alcanzó una producción de 205.000 barriles diarios de shale y reportó ganancias por US$ 409 millones en su último balance. Esta cifra refuerza la aceleración de la principal desarrolladora de Vaca Muerta.
En pocos meses, YPF ha confirmado su camino hacia un nuevo nivel de producción, lo que mejora la percepción del mercado sobre la eficiencia de sus activos y alimenta la expectativa de que el petróleo no convencional sostendrá su crecimiento. Este desarrollo es parte de los preparativos para un examen crucial: la salida al mercado para el financiamiento del plan exportador de GNL desde el golfo San Matías, que requiere una inversión de aproximadamente 15 mil millones de dólares solo para infraestructura.
Las empresas involucradas buscan asegurar al menos el 70% del monto necesario. En un entorno donde las inversiones requieren capital intensivo, la gestión de Horacio Marín en YPF presenta argumentos sólidos para respaldar su plan de expansión, aunque no puede eludir los condicionantes macroeconómicos.
El crecimiento global de la demanda de energía posiciona a Vaca Muerta como un nodo clave en el mapa energético internacional. Por su parte, Vista también tiene planes ambiciosos. Su presidente, Miguel Galuccio, anunció la intención de aumentar la producción de 115.000 barriles actuales a 180.000 barriles en un plazo de tres años. La compañía avanzó en la compra de activos de Equinor, lo que le permite fortalecer su presencia en el desarrollo shale.
Este movimiento no solo expande su cartera, sino que también refleja el reordenamiento del mapa empresarial en el sector. Las productoras con capacidad técnica y financiera están aumentando su participación en activos de alto potencial, lo que resalta la competencia por acceder a áreas shale con capacidad operativa y acceso a infraestructura.
El crecimiento del sector no solo afecta a los yacimientos, sino que también tiene repercusiones en la vida cotidiana de los neuquinos. La provincia ha lanzado un programa de créditos no bancarios para la construcción o ampliación de viviendas, con la meta de otorgar más de 4.000 créditos este año. Este programa busca aliviar el déficit habitacional y está dirigido a quienes no pueden acceder a créditos hipotecarios tradicionales.
Los créditos ofrecerán montos de hasta $150 millones, con tasas ajustadas por UVI y un interés del 2% anual para quienes tengan ingresos en el Banco Provincia de Neuquén. Para el resto, la tasa será del 6%. Para acceder al monto total del crédito, se requieren ingresos familiares cercanos a $2,6 millones.
Este aspecto habitacional está estrechamente relacionado con el desarrollo petrolero, ya que Neuquén enfrenta una creciente presión sobre la vivienda, alquileres y servicios. El gobierno provincial busca abordar una de las principales tensiones generadas por el auge del shale, que implica costos concretos asociados al crecimiento: mayor demanda de viviendas, precios de alquiler en alza y necesidad de servicios y transporte accesibles.
Los municipios deben hacer frente a la presión sobre la planificación urbana y los servicios, mientras que las familias enfrentan mayores costos para acceder a una vivienda. La industria también se ve afectada, ya que la dificultad para vivir cerca de los polos productivos puede impactar en los costos laborales y la rotación de personal. Una provincia que produce más petróleo debe también gestionar las condiciones de vida que permitan mantener esa actividad. La mencionada licencia social del shale es un factor clave en este contexto, ya que los altos costos de vida en Neuquén plantean interrogantes sobre la capacidad de respuesta del gobierno ante estas cuestiones.










