Vaca Muerta, un ícono de la industria energética argentina, ha evolucionado desde ser un mero sueño para unos pocos hasta convertirse en una plataforma exportadora de gran relevancia. Esta transformación fue el eje central del reciente lanzamiento del libro "Vaca Muerta. Tesoro y faro para la Argentina" por Jorge Sapag, exgobernador de Neuquén, en un evento celebrado en la provincia.

El relato de Sapag rememora los inicios de esta formación no convencional, donde la fe y la convicción de un grupo de visionarios se enfrentaron al escepticismo generalizado que dominaba la industria. A medida que se desenvuelven los acontecimientos, el pasado se convierte en una guía para enfrentar los desafíos actuales y futuros.

Vaca Muerta está en pleno crecimiento, pero su papel definitivo en la economía argentina aún está por definirse. Este ciclo de producción de petróleo se encuentra en una fase crucial, con la expectativa de que para diciembre se realicen las primeras exportaciones de gas natural licuado (GNL), lo que podría transformar la matriz económica del país hacia 2031.

Durante la presentación del libro, Matías Weissel, COO de Vista Energy, recordó cómo en 2012 Vaca Muerta era un concepto reservado para los optimistas, mientras que hoy la situación es radicalmente diferente. En 2009, Sapag ya hablaba sobre las oportunidades que ofrecía esta formación, en un contexto donde la provincia enfrentaba dificultades económicas significativas.

El libro de Sapag no solo documenta la historia de Vaca Muerta, sino que también sirve como un espejo de la actualidad, reflejando los riesgos y las intuiciones que marcaron el camino hacia el desarrollo de la industria de hidrocarburos en Neuquén. Este relato es fundamental para aprender de los errores del pasado y potenciar el crecimiento de Vaca Muerta, que está a punto de abrirse al mercado internacional.

En otro ámbito relevante, el gobierno de Río Negro y Southern Energy anunciaron un acuerdo significativo que establece un régimen fiscal y de estabilidad regulatoria para el proyecto de GNL en la costa del Golfo San Matías. Este acuerdo, que representa una inversión de aproximadamente 15.000 millones de dólares, permitirá el primer envío de gas natural licuado argentino al exterior hacia finales de 2027.

El acuerdo incluye aportes significativos a la comunidad y un canon que asegurará ingresos adicionales en función del desarrollo del proyecto. Este contexto mundial, marcado por la alta demanda de gas y la inestabilidad en otras regiones, posiciona a Vaca Muerta como un actor emergente en el escenario energético global.

En el sector del petróleo, la situación es igualmente prometedora. El ministro de Energía de Neuquén, Gustavo Medele, destacó que la producción ha superado los 600.000 barriles diarios en los últimos meses, impulsada por la necesidad global de abastecimiento y el aumento de precios. La empresa Oleoductos del Valle también se encuentra en la fase final de ampliación de su capacidad de transporte, lo que facilitará la conexión con el Hub Norte de Vaca Muerta y permitirá un incremento significativo en la producción.

La industria del petróleo no convencional se enfrenta a nuevas oportunidades, y se espera que el país alcance un promedio de un millón de barriles diarios, consolidando así la marca Vaca Muerta como un referente en la exportación de energía.