Vaca Muerta se posiciona como un nuevo epicentro de inversión, en un momento crucial que promete un despegue significativo y estabilidad social. La empresa Pluspetrol ha elevado la apuesta al solicitar un RIGI por 12.000 millones de dólares, un hito que conecta el presente con un futuro lleno de posibilidades. Este movimiento marca el inicio de una nueva etapa en el desarrollo del shale argentino, con proyectos ambiciosos que se abren camino ante la incertidumbre global en la cadena de suministro.

Pluspetrol planea perforar aproximadamente 600 pozos en su bloque Bajo del Choique-La Invernada, con un horizonte de expansión que se extiende por 25 años. El objetivo es alcanzar una producción de 100.000 barriles diarios. Este es el inicio de la era del crudo no convencional, que desafía las capacidades de transporte de la Cuenca Neuquina, a la espera de un evento clave: el inicio de operaciones del VMOS, el oleoducto exportador que conecta Añelo con Punta Colorada, que ya presenta un avance superior al 60%.

La entrada en funcionamiento de este oleoducto podría coincidir con un nuevo ciclo de precios elevados, ya que se anticipa que los precios del crudo superen los 100 dólares por barril, en contraste con las proyecciones iniciales que estimaban un valor de 60 dólares. Este ajuste se debe a la crisis en el Medio Oriente, que ha generado restricciones en el transporte y ha afectado la infraestructura de gas y petróleo.

La geología favorable y el avance en los principales campos productores otorgan a Argentina ventajas competitivas. Sin embargo, es fundamental mantener acuerdos que garanticen financiamiento y una capacidad institucional adecuada para evitar un panorama indeseado. El país se encuentra en un momento decisivo en su matriz energética.

Un movimiento relevante en esta semana es la reciente exportación del Gasoducto del Mercosur, que puede considerarse una vía preliminar hacia el gran crecimiento que se espera del gas. El GNL de la Cuenca Neuquina tiene programado su inicio para finales de 2027, impulsado por el plan de Southern Energy. En este contexto, Brasil se presenta como un socio estratégico, independientemente de la ideología de sus líderes, Jair Bolsonaro y Luiz Inácio Da Silva, quienes han puesto su mirada en el shale gas.

El debate actual gira en torno a si el suministro se realizará a través de gasoductos o si el GNL será el principal medio de exportación hacia el país vecino. El gas neuquino tiene el potencial de establecer hábitos comerciales sólidos en la región, fomentando contratos, logística y confianza operativa. En este escenario, Brasil se perfila como un destino natural para la expansión exportadora.

A pesar de ello, el foco de la industria sigue siendo la oportunidad histórica que representa el GNL. En paralelo, Brasil continúa desarrollando nodos de regasificación para fortalecer su capacidad de recepción.

En el ámbito político local, dos temas sobresalen: la paz social y la reducción de la deuda provincial. La paz social se presenta como un aspecto fundamental, especialmente en el arranque del año, donde el inicio de actividades en los pozos no convencionales se acompaña de acuerdos sindicales. Los petroleros han cerrado la paritaria del ciclo 2025-2026 con un incremento del 8,6%, y ya se discute la del próximo año.

Por otro lado, el gobernador Rolando Figueroa ha destacado la disminución de la deuda provincial en un 43%, reduciendo el monto de 1.257 millones de dólares a 717 millones. Este dato refleja un esfuerzo en la gestión pública, buscando ordenar el legado de administraciones anteriores y manejar la creciente demanda social, todo mientras se administra el impacto de la renta petrolera.

El desarrollo no convencional se erige como un motor de crecimiento, representando una esperanza para miles de argentinos, y este tema seguramente será parte de los debates políticos y electorales que se avecinan.