YPF está a 2.000 barriles diarios de alcanzar su meta de producción de shale oil para diciembre de 2026. La compañía llegó a los 248.000 barriles diarios netos, frente a un objetivo de 250.000, y prepara una expansión de su actividad de perforación para sostener el crecimiento durante 2027.

Los datos fueron presentados por Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, durante el encuentro con ejecutivos de la Argentina Oil & Gas Patagonia. La producción operada ronda los 360.000 barriles diarios, aunque esa cifra incluye la participación de los socios. 

Más equipos para ampliar la producción

Desde diciembre, YPF pasó de 12 a 18 equipos de perforación, un incremento del 50%, e incorporó alrededor de 1.200 trabajadores de campo. El siguiente paso previsto es llegar a 21 equipos en febrero de 2027 y alcanzar 30 durante ese año.

Si concreta ese despliegue, la compañía operará un 67% más de equipos que en la actualidad. El aumento muestra la escala de actividad que busca alcanzar, aunque no implica que la producción vaya a crecer en la misma proporción: también importan la productividad de los pozos y los tiempos necesarios para ponerlos en marcha.

Desde una perspectiva operativa, esa expansión exigirá coordinar la perforación con las fracturas, el abastecimiento de arena y agua, las instalaciones de superficie y la conexión de nuevos pozos. La lectura es que el desafío de YPF será transformar una mayor capacidad de ejecución en producción sostenida.

YPF alcanzó 248.000 barriles diarios netos de shale oil y prevé llegar a 30 equipos de perforación durante 2027. Su expansión requerirá sostener inversiones y ampliar la capacidad de transporte.
YPF alcanzó 248.000 barriles diarios netos de shale oil y prevé llegar a 30 equipos de perforación durante 2027. Su expansión requerirá sostener inversiones y ampliar la capacidad de transporte.


El horizonte de crecimiento y la inversión necesaria

Marín ubicó hacia 2031 el horizonte en que YPF podría alcanzar su pico de crecimiento. Según su estimación, una vez estabilizada la producción, la empresa necesitaría mantener inversiones netas de alrededor de US$6.000 millones anuales o más.

Para el conjunto de Vaca Muerta, planteó una aspiración de dos millones de barriles diarios. Ese volumen corresponde a toda la formación, no a una meta propia de YPF, y depende del desarrollo de los recursos y de las inversiones que efectúe la industria.

El ejecutivo estimó que sostener esa escala exigiría incorporar cada año producción nueva equivalente a unos 600.000 barriles diarios, para compensar el declino de los pozos existentes. Se trata de reponer capacidad de producción: ese esfuerzo permitiría mantener el nivel alcanzado antes de sumar crecimiento adicional.

El transporte también deberá acompañar

La expansión tiene otra condición: contar con capacidad para evacuar y exportar el crudo. Marín señaló que YPF ya solicitó más espacio en Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y que se analiza llevar el sistema hacia un millón de barriles diarios. Esta es una posibilidad de ampliación bajo evaluación.

Para YPF, la proximidad a la meta de diciembre marca un avance concreto. El siguiente objetivo será sostener el ritmo de incorporación de pozos y acompañarlo con servicios e infraestructura. Allí se definirá cuánto del aumento de actividad previsto para 2027 logra convertirse en nuevos barriles comercializados.