Los bloques que marcarán el futuro de Vaca Muerta están en plena redefinición, con un enfoque claro en su próxima expansión. Las empresas como Vista, Pluspetrol, YPF y Tecpetrol se encuentran en una carrera por incluir nuevas áreas en el RIGI (Régimen de Incentivos para el Gas y el Petróleo), lo que resalta el papel crucial que jugará la infraestructura exportadora y el gas para el GNL (Gas Natural Licuado) en el mapa de inversiones que se avecina.
Las productoras están decididas a maximizar las oportunidades en el corto y mediano plazo en el sector del crudo. En este contexto, la intención de Vista Energy de incorporar los bloques Águila Mora y Bandurria Norte al RIGI, así como la solicitud de Pluspetrol para desarrollar Bajo del Choique-La Invernada bajo este régimen, son ejemplos claros de esta tendencia. Además, Tecpetrol está avanzando con su proyecto Los Toldos II Este para incluirlo en el mismo esquema. Esta situación se complementa con la decisión provincial de lanzar en mayo una licitación para 15 nuevas áreas, lo que refleja un panorama de ampliación y nuevas oportunidades en el sector.
El RIGI se posiciona no solo como una herramienta fiscal, sino como un filtro estratégico que podría acelerar proyectos y diferenciar a las empresas que logren integrarse a este esquema. Vista, en particular, se ha consolidado como un actor disruptivo en el mercado, enfocándose en la productividad y la eficiencia operativa, lo que le ha permitido crecer rápidamente en apenas ocho años. La empresa busca asegurar condiciones favorables para desarrollar su acreage, con una visión a mediano y largo plazo que la sitúa como productora clave en el auge del shale oil.
En una reciente llamada con inversores, el presidente de Vista, Miguel Galuccio, destacó el impacto positivo del RIGI, señalando que los incentivos fiscales mejoran las tasas de retorno de bloques que, de otro modo, no serían priorizados hasta 2030. Este enfoque está dando forma a una carrera hacia la ejecución de proyectos orientados a la exportación, donde el shale argentino se convierte en un protagonista indiscutido.
Por su parte, Pluspetrol también busca sumarse a esta tendencia. La empresa solicitó su inclusión en el RIGI para el desarrollo de Bajo del Choique-La Invernada, un activo que adquirió tras la compra de dos bloques a ExxonMobil. En un contexto donde algunos actores globales ajustan sus portafolios, Pluspetrol ve una oportunidad para capturar valor en activos que requieren inversiones significativas y continuidad técnica. Su integración al RIGI podría transformar esta adquisición en una plataforma de crecimiento sostenible.
El caso de Tecpetrol agrega otra dimensión a este panorama. La compañía, parte del Grupo Techint, presentó su proyecto Los Toldos II Este al RIGI, con una inversión inicial proyectada de 2.400 millones de dólares hasta 2028 y una meta de producción de 70.000 barriles diarios para 2027. Este desarrollo, ubicado en el norte de Vaca Muerta, busca consolidar un nuevo polo de crecimiento petrolero, diversificando el enfoque más tradicional de Añelo. El proyecto tiene un valor simbólico para Tecpetrol, ya que busca aplicar las lecciones aprendidas en Fortín de Piedra al sector del shale oil.
La licitación de 15 nuevos bloques que se lanzará en mayo completa este cuadro de oportunidades. Actores internacionales están evaluando al gobierno provincial para acceder a estas nuevas áreas, lo que permitirá diversificar el enfoque actual y expandirse hacia otros hubs de desarrollo. Proyectos en Plaza Huincul y Cutral Co, así como en Rincón de los Sauces, están en la mira para aprovechar este momento de crecimiento. En el terreno, el impulso por estos nuevos bloques se traduce en la expansión de la infraestructura de transporte de crudo y la construcción de nuevos gasoductos, que facilitarán el abastecimiento para el proceso de GNL entre Vaca Muerta y el Golfo San Matías.










