YPF anunció una importante revisión al alza de la inversión destinada al proyecto Argentina LNG, alcanzando un total de US$24.000 millones. Este ajuste, que representa un incremento de US$4.000 millones respecto al último informe del año pasado, fue confirmado por el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, durante una reciente presentación ante inversores.

Marín destacó que este nuevo presupuesto no solo optimiza la exportación de gas y líquidos, sino que también mejora la rentabilidad del proyecto. Además, señaló que el actual conflicto en Oriente Medio ha generado un aumento en el interés por financiar esta iniciativa, lo que podría acelerar su desarrollo.

En su exposición, el CEO explicó que la reasignación de recursos entre los segmentos upstream y midstream fue clave para esta revisión. Aseguró que el incremento en el capex no implica un sobrecosto, sino que refleja una mejor visión de la cadena de valor. “Lejos de representar un sobrecosto operativo, esta cifra refleja una visión más integral y eficiente de la cadena de valor”, afirmó Marín.

El plan contempla la creación de tres productos distintos: gas para GNL, líquidos de gas natural (NGL) para exportación y líquidos del petróleo. Esta diversificación, según Marín, permitirá optimizar el gasto de capital y mejorar la rentabilidad del proyecto. “Realmente no hay un costo mayor. Yo diría que es un costo menor de lo que pensábamos”, aclaró el ejecutivo, buscando despejar dudas sobre la transparencia de los números.

La solidez financiera del proyecto fue respaldada por un análisis de mercado que mostró un interés abrumador, con aproximadamente 50 inversionistas institucionales dispuestos a participar. Marín resaltó que el apetito inicial superó los requisitos financieros del proyecto, lo que reafirma su viabilidad en un contexto internacional que demanda suministros confiables y flexibles.

YPF lidera un consorcio que incluye a la italiana Eni y a XRG, la división de inversión energética de ADNOC. Esta colaboración es fundamental no solo por el capital que aporta, sino también por la experiencia técnica necesaria para operar plantas de licuefacción de última generación. El objetivo es alcanzar la Decisión Final de Inversión (FID) antes de finalizar el año 2026, lo que permitiría dar inicio a la construcción de las instalaciones.

Marín también descartó la necesidad de sumar nuevos socios al consorcio, afirmando que están trabajando de manera efectiva con Eni y ADNOC. “Estamos muy orgullosos de lo que estamos haciendo”, aseguró. El presidente de YPF vinculó el creciente interés en el proyecto con el contexto geopolítico actual, señalando que el conflicto en Oriente Medio ha aumentado el interés por financiar la iniciativa.

El ejecutivo calificó al Argentina LNG como “uno de los proyectos más rentables del mundo actualmente”, lo que no solo atrae inversores, sino que también podría acelerar los plazos de crecimiento de la planta. “Creo que la expansión será más rápida de lo que pensábamos”, anticipó Marín, asegurando que están en un buen camino hacia la FID a fin de año.

Otro aspecto destacado fue la competitividad del gas argentino, que Marín considera un pilar fundamental. Aclaró que el upstream no tiene un impacto significativo en los costos finales de financiamiento, y que el ajuste financiero del proyecto es menor de lo que se había anticipado. “El upstream no está en la financiación de proyectos en general”, explicó.

El horizonte operativo incluye la implementación de unidades flotantes de licuefacción que permitirán exportaciones anticipadas. En este sentido, el proyecto Southern Energy, en el que YPF posee un 25%, ya firmó un contrato de suministro con la alemana SEFE por un periodo de 8 años para 2 millones de toneladas anuales a partir de finales de 2027, asegurando así una parte crucial de la producción en el mercado europeo, que busca alternativas al gas ruso.

En el ámbito administrativo, YPF también garantizó los recursos necesarios para abastecer estas instalaciones. La provincia de Neuquén aprobó recientemente la cesión del 50% de la participación de Pluspetrol a YPF en tres bloques de gas húmedo, asegurando el control sobre áreas clave en Vaca Muerta que proveerán gas y líquidos para exportación.

Desde inicios de este año, la compañía ha estado trabajando activamente en la estructuración del capital necesario para el proyecto. Marín subrayó que el objetivo es tener todo preparado para una decisión final de inversión antes de que finalice el año, con diciembre de 2026 marcado como la fecha clave para la firma de contratos.

La pata comercial del proyecto también muestra un dinamismo notable, con una reciente licitación para la venta del producto que recibió una respuesta excepcional por parte de compradores globales. “La respuesta del mercado fue muy positiva, superando nuestras expectativas iniciales”, concluyó Marín, reafirmando que el gas de la Patagonia se posiciona como una solución competitiva a largo plazo.