YPF definió el cronograma de su próxima apuesta exploratoria en aguas profundas del Atlántico Sur. El presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, afirmó que el plan es iniciar actividades en Uruguay hacia fines de 2027 o principios de 2028 y, si los resultados son positivos, avanzar luego sobre los bloques argentinos.
“Si tengo que jugar una ficha, la juego con Eni. Creo que a fines de 2027 o principios de 2028 iremos a Uruguay y, si da bien, venimos a la Argentina”, señaló Marín. El ejecutivo sostuvo que el potencial podría ser “muchísimo más grande que Vaca Muerta”, aunque reconoció que se trata de una frontera exploratoria cuyo verdadero alcance solo podrá comprobarse mediante perforaciones.
Uruguay como primer paso
El eje inicial será el bloque OFF-5, ubicado en la Cuenca Punta del Este, a unos 200 kilómetros de la costa uruguaya. El área abarca cerca de 17.000 km² y comprende sectores con profundidades de agua que alcanzan los 4.000 metros.
YPF obtuvo el bloque a través de su controlada Miwen y, en noviembre de 2025, firmó un acuerdo de farm-out con Eni. La petrolera italiana adquirirá el 50% de participación y asumirá la operación, sujeto a las aprobaciones correspondientes.
La elección de Uruguay responde a una estrategia de reducción de riesgo. YPF busca comenzar en un área donde posee mayor control sobre el activo y sumar a un socio con experiencia en aguas profundas antes de trasladar el conocimiento adquirido al offshore argentino.
El espejo geológico de Namibia
La estrategia se apoya en la analogía entre los márgenes conjugados de África y Sudamérica, formados antes de la apertura del Atlántico Sur. Los descubrimientos Venus y Graff, realizados en 2022 en la Cuenca Orange de Namibia, confirmaron sistemas petroleros eficientes asociados a rocas madre aptianas y reservorios de aguas profundas.
Las cuencas Punta del Este, Pelotas y Argentina Norte comparten parte de esa historia geológica. Allí se investigan posibles rocas madre, reservorios, trampas estructurales y estratigráficas.
Sin embargo, la comparación tiene un límite importante. Al sur del Alto de Torres, rasgo estructural que separa el sistema productivo de la Cuenca de Santos de las cuencas de Pelotas y del margen rioplatense, todavía no existe un desarrollo comercial de hidrocarburos probado.
La Cuenca de Pelotas no registra descubrimientos comerciales, mientras que Uruguay y la Cuenca Argentina Norte continúan en una etapa esencialmente exploratoria. Los indicios de un sistema petrolero activo no garantizan una acumulación recuperable y económicamente viable.
La campaña deberá validar la madurez de las rocas madre, la migración de hidrocarburos, la calidad y continuidad de los reservorios, la efectividad de los sellos y el volumen de las posibles acumulaciones. Namibia funciona, por lo tanto, como una señal geológica alentadora, pero no como una garantía de éxito.

El objetivo: trasladar el aprendizaje a la Argentina
YPF posee seis bloques en el Mar Argentino, entre ellos CAN-100, CAN-102 y CAN-114, además de áreas en cuencas australes. Todos se encuentran en distintas etapas de evaluación, con compromisos de sísmica y eventuales perforaciones exploratorias.
El esquema consiste en utilizar OFF-5 para reducir la incertidumbre geológica y operativa antes de avanzar sobre la Cuenca Argentina Norte. Si la campaña confirma un sistema comercial, YPF podría trasladar al Mar Argentino la información sísmica, el conocimiento técnico y la experiencia obtenida junto a Eni.
La oportunidad podría alcanzar una escala extraordinaria y convertirse en un complemento de largo plazo para Vaca Muerta. Pero antes de hablar de producción, será necesario demostrar que el espejo geológico africano también puede transformarse en un proyecto comercial del lado sudamericano.










