La Secretaría de Energía autorizó a YPF a avanzar con la construcción del “Gasoducto PC LAS a Colector 13 ISTMO”, una obra de infraestructura interna que unirá las áreas La Angostura I y II con Loma La Lata–Sierra Barrosa, en Neuquén. La habilitación fue formalizada mediante la Resolución 141/2026, publicada el 23 de junio en el Boletín Oficial.
La autorización alcanza el tramo que atraviesa el perímetro de la concesión hidroeléctrica Cerros Colorados e incluye, en particular, el cruce del dique Planicie Banderita. Se trata de una pieza de escala menor frente a los grandes sistemas troncales, pero relevante para el funcionamiento cotidiano de la cuenca: permite reforzar la red que recoge y ordena los volúmenes antes de su tratamiento y despacho.
Una obra de articulación dentro de la cuenca
El proyecto conecta dos nodos de peso dentro del sistema de YPF. Por un lado, La Angostura, uno de los desarrollos que más rápido escaló en actividad durante el último año y medio. Por el otro, Loma La Lata–Sierra Barrosa, un bloque histórico que concentra instalaciones ya consolidadas de tratamiento y transporte.
En ese esquema, el nuevo ducto aparece menos como una expansión aislada que como una obra de articulación. A medida que se incorporan pozos y crecen los volúmenes, la competitividad del desarrollo depende no solo de perforar más, sino de sostener una evacuación ordenada dentro de la propia cuenca.

Condiciones técnicas y ambientales
La traza requirió aprobaciones de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), del Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP), de la concesionaria del complejo Cerros Colorados y de la Secretaría de Ambiente de Neuquén. La provincia, además, ya había aprobado en abril el Estudio de Impacto Ambiental.
Entre las exigencias impuestas figuran válvulas de corte a ambos lados de los cruces bajo agua, uso de fuentes autorizadas para el abastecimiento, seguro ambiental, gestión certificada de residuos, monitoreo de obra e informes periódicos de avance. También se incorporó la necesidad de cerrar un antecedente ambiental pendiente en Loma La Lata antes del inicio de los trabajos.
La nueva discusión en Vaca Muerta
Durante los últimos años, buena parte del debate estuvo centrado en la salida de la producción hacia los grandes mercados. Con varios de esos cuellos de botella parcialmente atendidos, el desafío empezó a desplazarse hacia la escala intra-cuenca: líneas de recolección, compresión, tratamiento y conexiones que permitan absorber el crecimiento sin fricciones operativas.
En ese contexto, el “PC LAS a Colector 13 ISTMO” no modifica por sí solo el mapa energético de Vaca Muerta, pero sí ayuda a que el sistema funcione con mayor continuidad en una zona que viene ganando densidad, actividad y requerimientos de superficie.
No se difundieron todavía la capacidad exacta de transporte ni el monto de inversión. Aun así, la señal es clara: el desarrollo ya no depende únicamente de sumar pozos, sino de acompañar esa expansión con obras que hagan más eficiente la circulación interna de los volúmenes producidos.









