Las preparaciones para el segundo lanzamiento del cohete New Glenn de Blue Origin, que llevará a cabo una misión de la NASA hacia Marte, avanzan sin contratiempos y se espera que despegue en las próximas semanas. Durante su intervención en el Congreso Internacional de Astronáutica el 1 de octubre, Laura Maginnis, vicepresidenta de gestión de misiones de New Glenn en Blue Origin, destacó que la empresa está progresando de manera constante hacia el lanzamiento de la misión ESCAPADE (Exploradores de Escape y Aceleración de Plasma), que se llevará a cabo desde Cabo Cañaveral, Florida.
Los dos satélites de la misión ESCAPADE llegaron a Florida a mediados de septiembre y se encuentran en proceso de ser abastecidos de combustible en las próximas semanas. “Todo marcha realmente bien”, afirmó Maginnis, mostrando confianza en el desarrollo de los trabajos.
El cohete también se encuentra en fases avanzadas de preparación. El próximo hito importante será una prueba de fuego en el primer etapa del vehículo, programada para “dentro de unas semanas”, según Maginnis. Luego, la etapa será retirada y acoplada a la etapa superior junto con la carga útil.
Si bien la ejecutiva no proporcionó una fecha específica de lanzamiento, mencionó que la misión está programada para “las próximas semanas”. Un funcionario del Programa de Servicios de Lanzamiento de la NASA indicó en un webcast el 24 de septiembre que el lanzamiento se espera para finales de octubre o principios de noviembre. Además, la NASA emitió un aviso de prensa el 30 de septiembre, indicando que el lanzamiento se anticipa “más adelante en otoño”.
Los retrasos en el lanzamiento, que originalmente estaba previsto para 2024, obligaron a realizar ajustes en la trayectoria de la misión. Maginnis explicó que el plan inicial contemplaba que New Glenn colocara a ESCAPADE en una órbita de transferencia supersincrónica con un apogeo de aproximadamente 100,000 kilómetros, desde donde los satélites utilizarían sus propulsores para dirigirse a Marte. Sin embargo, al retrasarse el lanzamiento hacia el otoño de 2024, Blue Origin optó por una trayectoria de inyección directa, pero el cohete no estuvo listo antes de que se cerrara la ventana de transferencia a Marte en octubre.
El equipo de la misión desarrolló trayectorias alternativas que permitirían a ESCAPADE ingresar a la órbita terrestre o viajar hacia el punto de Lagrange L2 entre la Tierra y el Sol, donde permanecería hasta que se abra la próxima ventana hacia Marte a finales de 2026. Este enfoque otorga a ESCAPADE la posibilidad de lanzarse casi cualquier día de este año, en lugar de estar limitado a las ventanas tradicionales de Marte que solo están disponibles durante unas pocas semanas cada dos años.
Maginnis destacó que esta flexibilidad genera ventanas de lanzamiento diarias de aproximadamente 90 minutos, que seguirán disponibles si el lanzamiento se retrasa hacia finales de noviembre o diciembre. La ejecutiva expresó confianza en la misión tras el vuelo inaugural de New Glenn en enero, donde “la misión fue muy limpia”, sin grandes anomalías ni problemas significativos en el rendimiento del sistema. Sin embargo, mencionó que la falta de aterrizaje de la primera etapa en un barco fue un “objetivo muy ambicioso” para un primer lanzamiento. Blue Origin espera tener “mejores posibilidades de éxito” en este próximo intento.










