Los telescopios espaciales están avanzando a la velocidad de la luz. En este contexto, el Telescope Nancy Grace Roman completó su ensamblaje final a finales de noviembre de 2025. Este telescopio, que tiene un espejo del tamaño del Hubble pero con un campo de visión mucho más amplio, está programado para lanzarse en septiembre, meses antes de su fecha de compromiso formal de mayo de 2027.
La luz, que viaja a casi 300,000 kilómetros por segundo, es el fenómeno más veloz del universo. Sin embargo, la construcción de telescopios capaces de observar esa luz, desde ondas de radio hasta rayos gamma, ha sido un proceso más lento. Por ejemplo, el James Webb Space Telescope comenzó sus estudios de viabilidad en la década de 1990 y no se lanzó hasta finales de 2021, tras múltiples sobrecostos y retrasos.
Ante esta situación, NASA se propuso acelerar el desarrollo de sus misiones de astrofísica. Durante una conferencia de la American Astronomical Society (AAS) en Phoenix, el 5 de enero, los funcionarios del proyecto Roman confirmaron que el telescopio se encuentra en la recta final de su preparación. Julie McEnery, científica principal del proyecto en el Goddard Space Flight Center, reveló que la fecha de lanzamiento está fijada para el 28 de septiembre a las 6:40 a.m. hora del Este. "Es realmente real", afirmó McEnery, destacando que el telescopio ya ha pasado por el ensamblaje y se encuentra en fase de pruebas.
Además de estar por delante del cronograma, el proyecto Roman también se mantiene dentro de su presupuesto, con un costo total de $4.3 mil millones. Esto es clave para demostrar que NASA ha aprendido de las lecciones del JWST y para ganar apoyo para futuros telescopios espaciales de gran envergadura, como el propuesto Habitable Worlds Observatory.
Shawn Domagal-Goldman, director de la división de astrofísica de NASA, expresó su satisfacción al afirmar que el equipo de Roman ha demostrado que se pueden cumplir los plazos establecidos. Además, se mencionó un esfuerzo para revitalizar el Swift, un telescopio de rayos gamma lanzado en 2004, cuyo órbita está decayendo. NASA otorgó un contrato de $30 millones a la empresa Katalyst Space para desarrollar una misión que eleve su órbita, programada para lanzarse este junio.
Domagal-Goldman también se mostró optimista sobre la aceleración de las futuras misiones de astrofísica. NASA está revisando su anuncio de oportunidades para una misión de astrofísica de pequeños exploradores, buscando formas de acelerar el proceso de revisión y permitir que la misión seleccionada se lance según lo programado. Se planea un foro para explorar ideas sobre cómo las nuevas capacidades del sector espacial comercial pueden ayudar en el desarrollo de misiones.
En cuanto al próximo telescopio insignia, el Habitable Worlds Observatory, NASA ha comenzado a planificar su desarrollo, que se espera que se lance a principios de la década de 2040. Se seleccionaron siete empresas para realizar estudios sobre tecnologías que podrían incorporarse al proyecto, contribuyendo a una mejor comprensión de los requisitos del observatorio.
El enfoque en la velocidad y la eficiencia en el desarrollo de misiones se ha convertido en una prioridad para NASA, impulsada por el deseo de lanzar más misiones insignia en un período de tiempo más corto. Jared Isaacman, administrador de NASA, expresó su entusiasmo por ver un mayor número de misiones de este tipo en el futuro.










