La empresa PCR anunció su ingreso al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) con la primera fase del Parque Eólico Allén, ubicado en Olavarría, provincia de Buenos Aires. Esta fase inicial demandará una inversión de USD 275 millones y se proyecta que sumará 180 megawatts (MW) de potencia, con la expectativa de estar operativa para diciembre de 2026.
Lucas Méndez Trongé, director de PCR, brindó detalles sobre la magnitud del proyecto durante una entrevista en el programa Modo Shale. El impacto de esta iniciativa en la matriz energética renovable del país será significativo, ya que forma parte de un plan más amplio que contempla hasta 440 MW adjudicados por CAMMESA en licitaciones del programa Mater.
Méndez Trongé destacó que el RIGI ofreció las condiciones necesarias para que esta primera fase, que alcanza el monto mínimo de inversión requerido, pudiera llevarse a cabo. La obra no solo implica la instalación de aerogeneradores, sino también la construcción de infraestructura eléctrica que facilitará la capacidad de transporte desde Bahía Blanca hasta Chascomús.
La energía generada se destinará al mercado, principalmente a grandes usuarios y, progresivamente, a distribuidoras. El director de PCR señaló que la principal demanda se encuentra en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y que su propuesta incluye la ampliación de estaciones transformadoras para asegurar la integración de la nueva generación de energía.
Acindar, en calidad de socio inversor, se compromete a comprar la mitad de la energía producida por el parque, lo que garantiza la colocación de parte de la producción. Méndez Trongé enfatizó que este esquema resulta beneficioso, ya que Acindar no solo es accionista, sino que también asegura un suministro de energía renovable a largo plazo.
Sin embargo, uno de los principales retos que enfrenta el sector es la limitación en las líneas de transmisión. A pesar de que Argentina cuenta con recursos eólicos de clase mundial en la Patagonia, la falta de espacio para conectarse al sistema interconectado representa un obstáculo. Por ello, Buenos Aires, aunque no tenga el mejor viento, se vuelve crucial por su proximidad a la demanda y a la red existente.
La compañía confía en que el Gobierno implemente incentivos que atraigan a nuevos inversores para financiar líneas de transporte y permitir una mayor generación de energía renovable. PCR ha firmado un contrato con Vestas para la provisión de aerogeneradores de 6,4 MW por unidad, lo que representa un avance significativo respecto al modelo anterior de 4,5 MW.
Con los 180 MW previstos en Olavarría y 30 MW adicionales en Bahía Blanca, PCR aumentará su capacidad total a 527 MW en otros parques del país. La tecnología avanza cada año, permitiendo que con la misma torre y fundación se genere una cantidad mucho mayor de energía eléctrica, lo que incrementa la eficiencia de los proyectos.
La construcción ya ha comenzado, abarcando trabajos de movimiento de suelos, caminos y estaciones transformadoras. La meta es que la primera etapa de 180 MW esté operativa en diciembre del próximo año. Según Méndez Trongé, existe la posibilidad de expandir el proyecto en el futuro, con hasta 160 MW adicionales, dependiendo de la disponibilidad de tierras y de las líneas de transmisión en el corredor Bahía Blanca–Ezeiza.










