La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) decidió reanudar las obras del proyecto Aña Cuá, que había estado detenido durante casi dos años. Esta reactivación se produce tras la resolución de trámites administrativos y técnicos que habían obstaculizado el avance de los trabajos. La primera turbina de esta expansión comenzará a operar en 2028.
El proyecto Aña Cuá, que busca incrementar la capacidad de generación de la central hidroeléctrica Yacyretá, permitirá sumar 270 megavatios (MW) de energía limpia al sistema eléctrico binacional. Esto representa un aumento del 10% en la capacidad de generación del complejo, lo que no solo fortalecerá la estabilidad del interconectado entre Argentina y Paraguay, sino que también generará un aporte financiero significativo para la EBY, estimado en 80 millones de dólares anuales por la comercialización de energía.
La obra de Aña Cuá, que requerirá una inversión total de aproximadamente 450 millones de dólares, contempla la instalación de tres turbinas tipo Kaplan, cada una con una potencia de 90,20 MW, un salto neto de 19,9 metros y una capacidad de generación anual de alrededor de 2.000 GWh.
El diseño del vertedero de Aña Cuá incluye 16 compuertas radiales que aseguran el mantenimiento del caudal ecológico, crucial para la preservación de la fauna ictícola en la región. Este caudal, que no puede ser regulado, había significado durante años la pérdida de cientos de millones de dólares en generación.
La Central Hidroeléctrica Yacyretá, que se inauguró en 1994 y actualmente opera con una potencia instalada de 3.100 MW, es una de las principales fuentes de energía para Argentina y Paraguay. La reactivación del proyecto Aña Cuá se considera un paso fundamental para garantizar la sostenibilidad y capacidad de inversión futura del complejo.
Además de su impacto en la generación de energía, la reanudación de las obras generará 1.000 nuevos puestos de trabajo, distribuidos entre operarios argentinos y paraguayos, lo que contribuirá a dinamizar las economías locales, especialmente en las ciudades de Ituzaingó (Argentina) y Ayolas (Paraguay).
El proyecto Aña Cuá había alcanzado un avance del 40% antes de su paralización en diciembre de 2023, cuando enfrentó despidos masivos y una detención de los trabajos debido a problemas económicos y desacuerdos entre los países involucrados. La reanudación se logró gracias a gestiones conjuntas entre las autoridades de Argentina y Paraguay, así como representantes del consorcio Aña Cuá WRT, que incluye a las empresas Webuild, Rovella Carranza y Tecnoedil.
La obra, que no generará nueva superficie inundada ni requerirá la reubicación de familias, se presenta como un motor productivo y social, con un bajo impacto ambiental y un enfoque en el desarrollo sostenible de las comunidades fronterizas.










