A pesar de la caída en los valores internacionales, la industria del litio en Argentina se perfila para cerrar el año con un fuerte aumento en sus niveles de producción. De acuerdo a proyecciones de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), el país podría alcanzar las 131.000 toneladas de Carbonato de Litio Equivalente (LCE) en 2025, lo que marcaría un incremento del 75% respecto al año anterior.
El anuncio fue realizado en el marco de un encuentro entre la CAEM y la Asociación Internacional del Litio, donde se debatieron las tendencias del mercado global, los avances nacionales y los desafíos que enfrenta el sector. En ese contexto, se subrayó la consolidación de seis proyectos activos, ubicados principalmente en Salta, Catamarca y Jujuy.
Durante 2024, la producción nacional ya había registrado un crecimiento interanual del 62%, alcanzando las 74.600 toneladas de LCE. Este repunte se logró a pesar de la baja de precios internacionales, destacándose el buen rendimiento de proyectos como Salar Olaroz, Mina Fénix y Cauchari Olaroz, junto con la reciente incorporación de Sal de Oro.
No obstante, el escenario global no resulta del todo favorable. Las exportaciones argentinas de litio experimentaron una baja del 24% interanual en 2024, como consecuencia de una caída del 36% en los precios de referencia. El valor medio del carbonato de litio se situó en 12.553 dólares por tonelada, muy por debajo del récord de más de 80.000 dólares alcanzado en noviembre de 2022.
En este contexto, los ingresos por exportaciones también se vieron afectados, totalizando 631 millones de dólares en el último año. Aunque el 100% de la producción local se destina al mercado externo, la disminución de precios compromete la rentabilidad del sector.
Otro aspecto relevante es el aumento en los costos operativos. Según la CAEM, el indicador All-in Sustaining Costs (AISC), que refleja el costo total promedio de producción, subió un 15% interanual y un 78% desde 2015.
A pesar de ello, las proyecciones a futuro siguen siendo positivas. Alejandra Cardona, directora ejecutiva de la CAEM, afirmó que el crecimiento estimado para este año está sustentado en las nuevas operaciones en Salta y las expansiones en Catamarca y Jujuy, lo que permitirá mantener el impulso del sector.
Asimismo, la inversión en exploración continúa en niveles elevados. En 2024, los presupuestos para nuevos proyectos de litio alcanzaron los 127 millones de dólares, quedando apenas por debajo de los asignados al oro, y ubicándose entre los más altos de las últimas décadas en el país.
Durante el evento también estuvo presente Jorge Mora, representante sudamericano de la Asociación Internacional del Litio (IliA), quien destacó que el mundo atraviesa una verdadera “revolución energética” y que el litio cumple un papel estratégico. Argentina actualmente representa el 8% de la oferta global del mineral.
Según Mora, el mercado del litio superó por primera vez el millón de toneladas de demanda en 2024, y se prevé que esa cifra se duplique en dos años y se cuadruplique hacia fin de la década. Para abastecer esa demanda, se requerirá al menos la apertura de 52 nuevos yacimientos en el mundo.
Hoy en día, Argentina ocupa el quinto puesto en el ranking global de productores, luego de haber sido superada por Zimbabue en 2024. A nivel global, Australia, Chile y China siguen liderando el mercado, aunque se observa una mayor diversificación de fuentes en varios continentes.
La industria del litio se encuentra así en una etapa de expansión, aunque con retos importantes por delante. El crecimiento sostenido de la producción nacional y la necesidad de integrar mejor las cadenas de valor serán fundamentales para que Argentina consolide su posición en un mercado global cada vez más competitivo.










