La minería en Salta avanza con fuerza, tras la reciente aprobación de la expansión del proyecto Lindero, que permitirá explorar el potencial de oro y cobre en la zona de Arizaro. Esta decisión, tomada por el Gobierno Provincial a través de la Resolución N° 08/26, habilita a la empresa Mansfield Minera, una subsidiaria de la canadiense Fortuna Mining Corp., a iniciar trabajos de exploración avanzada en un yacimiento considerado clave para la continuidad del proyecto.
Lindero ha estado produciendo oro de manera ininterrumpida desde 2020 y, con esta nueva autorización, busca integrar recursos adicionales que no solo extiendan su vida útil, sino que también diversifiquen su producción hacia el cobre, aprovechando la infraestructura existente en la Puna salteña.
El yacimiento de Arizaro, ubicado a solo 3,5 kilómetros de la planta de Lindero, es un sistema de pórfido aurífero-cuprífero que ha captado la atención del sector minero. Se estima que cuenta con recursos inferidos de 32,4 millones de toneladas, con leyes promedio de 0,37 gramos por tonelada (g/t) de oro y un contenido metálico aproximado de 389.000 onzas de oro. Los estudios preliminares han identificado una anomalía de oro y cobre que se extiende por 2,5 kilómetros, lo que sugiere que Arizaro podría convertirse en un eje central para la extracción de cobre en la región, además de complementar la producción de Lindero.
La aprobación ambiental por parte de la Secretaría de Minería refuerza el modelo de “minería planificada” que promueve la gestión provincial. Mansfield Minera deberá llevar a cabo sus campañas de perforación bajo estrictos protocolos de sostenibilidad, asegurando que la investigación geológica se realice con el máximo respeto por el entorno de la propiedad Ónix.
Técnicamente, Arizaro presenta una geología compleja, dominada por intrusivos de diorita y brechas ígneas con alteración potásica, similares a las que se encuentran en el depósito principal de Lindero. El mapeo geológico regional ya ha reconocido vetas de cuarzo-magnetita, lo que confirma la solidez del sistema.
Con esta aprobación, Salta no solo garantiza la continuidad de uno de sus mayores empleadores privados, sino que también se posiciona para aprovechar el aumento de los precios internacionales de los metales, consolidando a la minería como un motor clave para el desarrollo regional, todo bajo una regulación ambiental rigurosa.










