La provincia de Neuquén tomó la decisión de autorizar la cesión de tres áreas hidrocarburíferas entre Pluspetrol y YPF, con el objetivo de fortalecer la estrategia del gas natural licuado (LNG) en Argentina. Esta medida implica que YPF asumirá la titularidad y operación total de los bloques ubicados en una región crucial para el desarrollo de gas, en el marco del proyecto Argentina GNL.

El Gobierno provincial, a través de los Decretos N° 0475, 0476 y 0496, habilitó el traspaso del 50% de la participación que Pluspetrol mantenía en las áreas de Meseta Buena Esperanza, Aguada Villanueva y Las Tacanas. Con esta autorización, YPF se convertirá en la única operadora de estos activos, lo que refuerza su capacidad de gestión y permite una toma de decisiones más ágil y concentrada en bloques estratégicos para la producción de gas.

Las áreas en cuestión son de vital importancia. Meseta Buena Esperanza y Aguada Villanueva son concesiones de explotación convencional que ya se encuentran en producción, mientras que Las Tacanas está catalogada como Lote Bajo Evaluación, con un enfoque en objetivos no convencionales. Esta última se sitúa en una de las zonas más prometedoras en cuanto a potencial gasífero en la provincia.

La autorización se enmarca dentro de la normativa hidrocarburífera vigente, que exige que toda cesión de participaciones en permisos o concesiones cuente con el aval de la autoridad concedente, tras cumplir con los requisitos legales, técnicos y administrativos correspondientes.

Esta operación había sido anticipada por YPF como parte de un acuerdo de intercambio de activos con Pluspetrol, el cual le permite adquirir la totalidad de la participación en estos bloques que anteriormente compartían por igual. Este movimiento es significativo, ya que las áreas están localizadas en la ventana de gas seco y húmedo de Vaca Muerta, lo que las convierte en elementos clave para los planes de expansión de YPF en el sector gasífero.

La empresa, bajo la dirección de Horacio Marín, busca fortalecer su cartera de recursos para abastecer el proyecto Argentina GNL, que tiene la ambición de incrementar la producción y exportación de gas natural licuado. En este contexto, YPF se propone desarrollar una capacidad de 12 millones de toneladas por año (MTPA) de GNL, en colaboración con ENI y ADNOC.

La integración completa de estas áreas se alinea con esta estrategia, al permitir que una sola operadora gestione la toma de decisiones sobre bloques que pueden contribuir a aumentar el volumen y la previsibilidad para futuras fases de desarrollo. Meseta Buena Esperanza abarca una superficie de 303,71 km², mientras que Aguada Villanueva ocupa 281 km². Por su parte, Las Tacanas tiene una extensión de 411 km², comenzando como un permiso de exploración con objetivos no convencionales por un plazo de cuatro años, antes de ser reconvertido a la categoría de Lote Bajo Evaluación, según la normativa provincial.

Consolidar estos bloques bajo el control de YPF refuerza la estrategia de la compañía para ordenar su portafolio y priorizar áreas con potencial para servir como soporte del plan exportador argentino.