La mina Lindero, en Salta, sumó, mediante exporación profunda, evidencia geológica que podría abrir espacio para ampliar su explotación. Fortuna Mining informó este 20 de octubre resultados de perforación que confirman la continuidad de la mineralización aurífera por debajo del diseño actual del rajo. El avance aporta información para evaluar una futura incorporación de ese material al plan minero, aunque todavía no representa un aumento de reservas ni una extensión de vida útil demostrada.
Una campaña que superó el programa inicial
La campaña comprendió 31 perforaciones diamantinas y 8.534 metros, frente a los 6.000 metros previstos inicialmente. La compañía amplió el programa tras los resultados de los primeros pozos.
El resultado destacado corresponde al LDH-272, que atravesó 350 metros con una ley promedio de 0,96 gramos de oro por tonelada desde superficie. Dentro de ese intervalo, 98 metros con 0,91 g/t se ubican por debajo del diseño actual del rajo.
Otro resultado relevante provino del LDH-259: registró 236 metros con 0,85 g/t, incluidos 94 metros con 0,66 g/t debajo del límite de explotación previsto. Las cifras corresponden a longitudes medidas a lo largo de las perforaciones, no a espesores verdaderos del cuerpo mineralizado.

Del resultado geológico al diseño de la mina
El programa buscó mejorar la clasificación de recursos inferidos en el sector sur del depósito y obtener muestras metalúrgicas para verificar las recuperaciones previstas en áreas que se explotarán durante los próximos dos años.
Fortuna espera completar la actualización del modelo de bloques y del diseño del open pit hacia fines de 2026. La nueva estimación de recursos y reservas se publicaría durante el primer trimestre de 2027. Según la empresa, la mineralización permanece abierta en profundidad.
La distinción es central para interpretar el anuncio: identificar oro debajo del pit aporta una oportunidad geológica; convertir ese material en reservas exige demostrar que puede extraerse de manera técnica y económicamente viable. La continuidad mineralizada, por sí sola, no determina cuánto podrá incorporarse a la explotación.
Explorar donde ya existe producción
Lindero produjo 26.024 onzas de oro durante el tercer trimestre de 2026, un 25% más que en el trimestre anterior, y acumuló 68.398 onzas entre enero y septiembre. Los resultados exploratorios llegan, por lo tanto, sobre una operación que ya cuenta con infraestructura y actividad productiva.
Desde una perspectiva operativa, esa condición podría favorecer el aprovechamiento de mineral adicional: parte de las instalaciones necesarias ya existe. Sin embargo, profundizar un rajo también puede requerir remover más material estéril, modificar accesos y ajustar la secuencia de extracción. El balance dependerá del nuevo diseño y de su evaluación económica.
Para Lindero, el próximo hito será determinar cuánto de ese potencial geológico puede transformarse en mineral económicamente explotable. Esa conversión definirá el alcance productivo del anuncio.









