La minería argentina entra en una etapa más exigente: ya no alcanza con anunciar proyectos, ahora la clave pasa por cuántos logran llegar a producción. En ese escenario, el litio aparece como el segmento más avanzado y, según un informe de Aleph Energy, podría crecer desde unas 140.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) en 2026 hasta más de 350.000 toneladas en 2031. En paralelo, el cobre suma señales de avance en permisos, financiamiento e ingeniería.
Litio: más producción y obras en marcha
El relevamiento de la consultora que dirige Daniel Dreizzen distingue entre operaciones activas, ampliaciones en construcción y desarrollos que todavía esperan una decisión final de inversión. Dentro del litio, Olaroz, Fénix y Cauchari-Olaroz ya cuentan con producción y nuevas capacidades en desarrollo.
También avanzan Centenario-Ratones, Mariana, Sal de Oro, 3Q y Sal de Vida, en distintas fases de puesta en marcha y expansión. En el caso de Rincón, ya empezó la construcción de una ampliación con US$1.175 millones de financiamiento asegurado y una primera producción prevista para 2028.
A la vez, Cauchari-Olaroz recibió la aprobación del RIGI para sumar 45.000 toneladas anuales y ya inició trabajos tempranos. Más atrás aparece PPG, con una capacidad proyectada de 150.000 toneladas por año, aunque todavía debe resolver financiamiento y su adhesión al régimen.

Cobre: proyectos más cerca de invertir
En cobre, varios desarrollos empezaron a acumular hitos concretos. Vicuña obtuvo el RIGI y avanzó con tareas iniciales que incluyeron el movimiento de 24 camiones y la remoción de 1,1 millones de toneladas en el segundo trimestre.
En San Juan, Los Azules ya tiene factibilidad, aprobación del RIGI y cerró un financiamiento por US$240 millones para seguir con la ingeniería y las obras tempranas. El proyecto apunta a tomar la decisión final de inversión en 2027 y comenzar la producción comercial en 2030.
En Mendoza, PSJ Cobre Mendocino también consiguió el visto bueno del régimen para desarrollar una mina y una planta con capacidad de procesamiento de 10 millones de toneladas de mineral por año.
El desafío: convertir cartera en minas
El informe remarca que el RIGI ayudó a bajar parte de la incertidumbre para inversiones de largo plazo. Pero el paso decisivo sigue siendo otro: conseguir financiamiento, cerrar la inversión, construir y poner en marcha.
Mientras el litio ya muestra un recorrido más avanzado, el cobre empieza a transitar una dinámica parecida. Para la minería argentina, la prueba de fondo será transformar recursos y proyectos en producción efectiva, exportaciones y nuevas inversiones sostenidas.









